lunes, 30 de enero de 2012


Estoy pensando en el lobo y su linda ovejita muerta.
Y la destripó muy a gusto, se hiso un guisito, y usó su lana de alfombra. El lobo muy diplomático, con grandes lentes para ver mejor, se sento a leer Caperucita Roja.

jueves, 19 de enero de 2012

Así fue como me converti en un glaciar.
 No es triste que te digan que debes escuchar a tu corazon? cuando todo lo maneja friamente tu cerebro y no hay nada que lo evite. Entonces se convierte en una eterna pelea en tu cabeza y solo ahí, despues de todo el corazon es un simple musculo hueco.